Hoy descubrí una estrella. No es que no supiera que existía, no. Viajando camino a casa, mirando sin querer el cielo, me encontré con ella y sonreí. No fue planeado, ella me arrebató esa sonrisa sin que me diera cuenta. Y pensé que tal vez ella sólo me miraba a mí. Esto no era del todo creíble y pensé entonces que por un segundo en el transcurso del tiempo que me quedé mirándola, nadie más que yo la miraba. Por un momento me quedé tranquila, pero seguí pensando y la sonrisa comenzó a ensombrecerse. Me sentí sola, era absolutamente imposible que nadie en el mundo estuviera mirando esa misma estrella al mismo tiempo que yo, porque ese momento no había, además, durado demasiado tiempo ya que una casa, un edificio, no sé, la cubrió de repente. Y pensé en ese “hombre que está solo y espera”. Comencé a reflexionar acerca de ello; alguien que está solo, sólo puede ser infeliz -solo en el más literal de los términos. Y el que espera, es aquel que está resignado a vivir una vida que aborrece, que le oprime, que le es ajena. De pronto, en un cruce, volví a encontrarme con la estrella a quien había olvidado perdida en ese enredo absurdo que había borrado mi sonrisa que casi alcanzaba mi corazón. Pensé, entonces, que era inútil pretender esa estrella sólo para mí; era ese egoísmo idiota el que se cobró con mi sonrisa y me dejó el sabor amargo de la soledad. Me dije luego “la próxima vez que encuentre una estrella pensaré que miles están a la vez mirándola y que la sonrisa que nos provoca es la conexión con aquellos que sienten como yo, que pueden emocionarse con las mismas cosas que yo, que pueden sonreír a través de mí y que por ese motivo no estoy sola”. Ese día nada oscurecerá mi sonrisa, nadie podrá arrebatármela. Ni yo.
30-01-2004
1 comentario:
Hey, Por qué me quitaste mi estrella sin pedirme permiso. Yo la hubiera compartido contigo. ¡Pero no! ¡Tú me la robaste! Esa estrella era mía. Yo le escribí hermosos poemas... ¿Tú que has hecho por ella?... Sin embargo, me abandonó. No te hablo desde el despecho ni quiero hacer una escena de celos. Simplemente es que me dejó... ¿Tan difícil es comprender a un amante rechazado? Ahora recorro los caminos solo y sin ella. Dime, ¿te ha hablado de mí?.
Aún no conociéndome me has herido ¿Qué puedo esperar de ti si fueses mi amiga? . ¿Qué te hecho yo?
Ahora que es tuya; dile... que aún la recuerdo y la amo.
Damn it!!!
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